La horrible tentación de esta vez

Esta vez no, ¿verdad? Esta vez no, pero pienso que esta vez no no porque vaya a tomar las riendas y ser yo la que tome la decisión, sino porque sigo creyendo que va a salir bien, como yo quiero que salga. Con la única garantía de que la última vez fue horrible; pese a que una y otra, y otra vez, y alguna vez más, nunca sale como yo sueño que salga, aunque mi sueño en mi mente sea tan consciente que no me parece que pueda existir otra realidad que la que, con una determinación de pitonisa, serenamente me parece la única opción posible, sin tener en cuenta las ocasiones anteriores en las que me vi en una situación calcada a la que ahora me niego tan siquiera a considerar como un precedente, con las mismas personas involucradas (¡siempre son las mismas!) y sin que haya transcurrido un espacio de tiempo razonable para que se me hubiera olvidado todo el sufrimiento innecesario que me infligí después de que aquella realidad incontestable se tornara ilusa fantasía y tuviera que afrontarla con la cabeza gacha, pero que muy gacha, tanto que empleé el verano en intentar levantarla. Esta vez no, ¿verdad?

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies