Paco llega a casa

Juncal Lee   28 septiembre, 2012   4 comentarios en Paco llega a casa

Paco llega a casa reventado. Casi se duerme conduciendo de vuelta a casa. Se le cerraban los ojos. La semana pasada también estuvo trabajando sin parar, aunque era otro clima de trabajo, más distendido. Pero esta semana ha sido muy intensa. Ha hecho muchas horas extras y está muy cansado. Pero lo peor han sido estos últimos dos días. Mucha presión. Está agotado. Abre la puerta de casa. Están todos en la cama. Hace días que no ve a su mujer y mucho menos a los niños. Los mira en la foto que preside la entrada. Posan todos en familia con el perro. Decide darse una ducha larga. En el trabajo también se ha duchado antes de salir. Hay que desinfectar bien. La primera ducha limpia; la segunda relaja. Qué gusto. Mañana tiene que volver a trabajar, gruñe cuando nota el agua caliente. Desde que empezó la crisis, no ha parado de currar, piensa. Qué curioso, cuanto menos trabajo hay, más trabaja Paco. Menos mal que por estos días tan duros va a cobrar una buena prima. Paco siente que está cansado, pero no tiene sueño, lleva muchas horas alerta. Busca en la nevera, abre una cerveza y se sienta en el sofá. ¡Por fin! Ha llegado el momento que llevaba esperando todo el día… Paco, ¿cuántas cabezas has abierto hoy?

En el colegio de policías ya te lo dijeron: “Hijo, tú precisamente para la científica no. Eres más un hombre de acción”. Es verdad, lo tuyo es la acción. Eres un profesional. Respondes a las órdenes que recibes sin plantearte nada más. Un profesional, vamos. La ley es ley porque es una orden. Hoy estás tan cansado…. ¡Ay, Paco! ¡Ay Paco!… Qué decirte, Paco. Hoy en día hacen falta profesionales como tú. Cuestionarse las órdenes no es algo que vaya contigo. Eres un profesional.

A ver, Paco, ¿no te dijeron en el cole: “Pegar, mal”? O, ¿qué pasa? Si te pagan por pegar ¿no está mal? Pero hay otra gente a la que le pagan por pegar y se les conoce por el nombre de criminales organizados. ¿O es que si te paga el gobierno por pegar está bien? ¿Es por el uniforme quizás? ¿Si lo llevas puedes pegar a hombres, mujeres, jóvenes y ancianos? Y no digo niños porque no sé si a los de la ESO se les puede considerar niños, como la edad penal es tan amplia, yo es que ya no sé. No sé, es que no lo entiendo muy bien. Quiero decir, la policía está para protegernos ¿no? O ¿es que cuando la policía pega a los ciudadanos es que los está protegiendo de sí mismos? La letra con sangre entra. La letra de la ley. Porque vosotros protegéis la ley y la democracia, ¿no?

Cuando te pregunta tu hijo, llamémosle Paco Junior: “Papá, papá, ¿en qué trabajas? Tú le dices con voz de superhéroe: “Soy policía, yo protejo a la gente…” ¿Le riñes cuando pega a otros niños? ¿O le dices “muy bien, muy bien, así se hace” o “nene, si no hay dinero, no se pega”? No me gusta hablar tanto del dinero, me parece tan vulgar, ¿no crees? Tú trabajas para ganar dinero, como todos. Como nos gustaría a todos, bueno tampoco es que fuéramos a rechazar un billete de lotería de Navidad premiado o hasta veinte, no nos vamos a engañar. Tú tampoco. Mira, igual no somos tan distintos, será el sistema que nos hace así de materialistas. A lo que iba, en tu trabajo el que tienes para ganar dinero con el que pagar tu casa, tu comida, tu coche, la vuelta al cole… En ese trabajo que tú, Paco, elegiste para ganar dinero, insisto, tienes unas tareas que cumplir para que puedas disponer de tu nómina a final de mes, ¿me equivoco? Todo lo que haces en tu horario laboral está encaminado a instaurar la ley y el orden. Establecida y establecido. Incuestionables, inmutables e inalterables. Y ¿sabes lo que te digo? Que pegar está mal. Aunque te lo diga la ley y te lo ordenen tus superiores. Porque Paco: pegar, está mal, mal, mal. Lo mires por donde lo mires.

¿Podéis dormir por las noches? Rectifico la pregunta, ¿podrás Paco dormir esta noche? Lo triste es que pienso que sí, porque Paco tú eres un profesional y estás muy cansado. Paco no se deja amedrentar pero también se cansa. Aunque sabe que está haciendo lo correcto. La ley es la ley. Y si la ley dice que la gente no puede estar donde está y no se va, hay que echarla a porrazos porque hay que garantizar la democracia. Porque hay unos señores que están en un sitio, haciendo las leyes que los demás tienen que cumplir. Por imperativo legal, eso ha quedado bien clarito.

Qué decirte, Paco. Que tu trabajo y por extensión tu persona me dan un poco de repelús. Y también miedo, por qué no voy a reconocerlo. Tú haces cumplir la ley, sea quien sea el que la haga. Aunque a los que la hacen no les importen sus consecuencias. Las que nos afectan a nosotros, no a ellos. Sea cual sea la ley, tú la haces cumplir. Independientemente de que lo único que podemos hacer es gritar cuánto nos habéis jodido la vida. Da igual, Paco, a ti no te pagan por pensar, tú eres un hombre de acción y la ley está hecha por y para nuestro bien, aunque nos haga mal. La democracia es para el pueblo. ¿Para qué pueblo? ¿Para el pueblo donde veranean nuestros gobernantes? Porque yo no me entero nunca de qué pueblo hablan.

¿Será eso del pueblo lo de la ciudadanía? ¿Lo de que todas las ciudadanos de esta nación estamos representadas democráticamente en un senado que no pinta nada; y en un congreso, donde trabajan nuestros representantes o deberían trabajar porque para eso cobran sus sueldos, sus dietas y demás, aunque solo se pasen para votar al final de las sesiones. Ya sabes democráticos por encima de todo y para eso garantizáis su entrada al lugar de trabajo de donde no deberían haber salido en todo el día. Paco, no sé si te pasará a ti, pero a mí lo que me pasa es que no hay ni uno solo de todos los que se sientan en ese lugar tan democrático que con tanto ahínco defiendes, y en tantos otros, que me representen. Ni uno solo. Pero aunque no me representen, tienen en su voto los hilos de mi vida. Y de la de todos.

No sé, Paco, siento que me gustaría desearte lo que te mereces, pero ¿sabes lo que pasa? Que cuando le deseo cosas malas a la gente, ese deseo se vuelve en mi contra, el rollo kármico y eso. El cielo y el infierno existen, pero en la tierra, no hay que esperar a una vida eterna. Tengo miedo al infierno, no voy a tentarlo, por si las moscas… Por si de verdad sí existe la justicia divina y solo me persigue a mí, en la misma línea que la justicia terrenal. Tengo miedo. En vez de eso, lo que haré será pensar que un día Paco Junior se enterará de lo que haces para ganarte la vida y le dará asco y te repudiará. Pero, ¡bah! Aún te puedes librar, hay muchos precedentes históricos de padres admirados por sus hijos, pese a lo que habían hecho durante su vida. Aunque, por otro lado, sería tan gracioso ¿verdad, Paco? si un día te encontraras a tu hijo frente a ti en una manifestación, provocándote a la manera esta de sentarse en el suelo y poner las manos arriba. ¿Lo protegerías como proteges a los demás? ¿A hostia limpia? ¿Serías capaz de verlo o cuando trabajas estás tan ciego que no ves otra cosa que elementos subversivos que inmovilizar? Tanto casco y tanta cosa y no ves si es una chica a la triplicas en fuerza o tamaño o si el que está delante está sentado en el suelo sin hacer nada o si es una persona que tenía tu edad cuando jugabas a polis y cacos. La ley está hecha para que la cumpla todo el mundo. O se la hagan cumplir. Y tú eres un profesional. Un hombre de acción.

Te provoca, dices, una minoría radical con capuchón, echémosle la culpa a la Semana Santa ahora y todos en paz. Es decir, te insulta dañando tu autoestima. Te reta verbal y gestualmente. Incluso intenta agredirte a ti y a tus compañeros. Sufres. Una minoría ataca a un cuerpo armado de personas entrenadas de los servicios y fuerzas de seguridad del estado (que todos sabíamos que como mínimo había unos 1.300 efectivos y como máximo quién sabe) y vais tú y tus compañeros, Paco, y pegáis a todo hijo de vecino (nunca mejor dicho) y joder encima dices Paco que si no querían cobrar que no hubieran ido que ya sabían lo que había.

.Nunca nadie piensa en lo jodido que estás tú ¿no? Tú también tienes problemas como todos. También pagas una hipoteca y padeces mucho estrés. Te insultan, te agreden… Muy mal, muy mal. Y la gente no ve que a ti también te han quitado el 5% y la paga extra, ¿o no? Igual no, ¿eh? ¿Recibes primas por trabajar más estos días?… ¿Cómo va eso? ¿Por porrazos/minuto? Las pelotas no las pagas ¿no? Las que sean necesarias para dispersar una multitud de radicales antisistema. Esas no las contáis. Se compran a mayoristas, ¿no? Pero no parecen chinas. No hay recortes en el suministro de pelotas de goma. Pues, fíjate que al personal sanitario que atiende a los heridos de vuestras armas sí que les han quitado el 5% y date cuenta de que esta noche también han tenido que trabajar y mucho… ¡Ah! Que también vosotros salís heridos del trabajo, contingencias profesionales, claro… Que aunque llevéis protección, casco y armas también os hacéis daño. A veces la porra rebota en el manifestante y os puede dar en la cara… ¡No pasa nada! Vosotros vais a la mutua y en las mutuas se notan menos los recortes.

Creo que Paco o cualquiera que sea su número de identificación sí que dormirá hoy, mañana y pasado y al otro. Y al otro. Y al otro. Tiene que descansar porque tiene un día muy largo por delante. Vas a tener muchos días largos… A ver cuándo te jubilas, tú que puedes…

 

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