Esta Nochebuena, cénate un optimista

 

¡Mierda, ha llegado la navidad otra vez! Peor, es Nochebuena y no tienes preparada la cena. En estas fechas tan entrañables, cuando todos son buenos deseos, no tienes ninguna gana de ponerte a preparar un menú navideño ni aguantar los típicos rituales en familia. Necesitas algo rápido que cocinar y la verdad es que estás harto o harta de todo. El año ha sido horrible y no soportas los buenos deseos, ni consejos de revista barata de psicología. Como alguien te vuelva a decir que sonrías y que tienes que pensar que todo va a ir mejor, te lo comes. Pues eso es lo que te propongo. Aquí os traigo un pequeño consejo para cenar esta noche. Cómete a un optimista.

Primer paso:

Salir a la caza de optimistas es muy fácil. Simplemente sal a la calle. Se les reconoce fácilmente. Siempre sonriendo y dando consejos de cosas de las que no tienen ni idea. Cuando alguien te diga: “-Tienes que ser positivo. Si solo ves los problemas por el lado malo, las cosas te saldrán mal”, baja la vista para despistar mientras que con tus manos buscas una cuerda que previamente  has tenido la precaución de meter en tu bolso. Captúralo sin previo aviso. Si se resiste dile que necesitas apoyo, que alguien te cuente una parábola sobre lo hermosa que es la vida. Eso lo tendrá entretenido. Si no has entrado en contacto directo con ninguno estas fechas -afortunado tú-, podrás encontrar optimistas libres en Facebook u otras redes sociales. Reconocerlos es muy sencillo. Tienen el muro lleno de consejos, fotos de paisajes con frases de grandes sabios como Paulo Coelho y Jorge Bucay. En serio, cuando escuches que alguien tiene como referente a cualquiera de estos dos, no lo dudes más, su carne va a ser muy blandita, perfecta para un asado.

Segundo paso:

Cocinar a un optimista es muy sencillo. Todos los platos con optimistas son tan agradecidos que da igual lo que les pongas. Si por ejemplo, te da por meterlo al horno, te contestará: “Cómo me gusta el
calorcito”. Si, por el contrario, deseas servirlo como complemento de la cena, acompáñalo de salsas varias, “porque en la variedad, está la felicidad”. Siempre habrá un buen comentario. Es recomendable ponerlos un poco al baño maría para que se vayan callando. Si aún así no lo consigues, ponle una manzana en la boca, que “son muy buenas para la dentadura”, y hmmm ¡qué rico!

 

Acompáñalo de cualquier bebida. Cualquier cosa es buena. Un poquito de perejil y la cena quedará servida. ¡Bon appétit!

 

 

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